Avanzando sobre la costa nororiental de la RD, la península de Samaná atrae con playas vírgenes, plantaciones de coco, selvas, ríos y una costa rocosa. Cada invierno, unas 2.500 ballenas jorobadas llegan a la bahía de Samaná para aparearse y dar a luz, con excursiones en barco inolvidables.
Más allá de las ballenas: bodyboard y kitesurf en Las Terrenas; senderismo, avistamiento de aves y cuevas en el Parque Nacional Los Haitises; barranquismo o caballo hacia el salto El Limón; y lanchas a calas de arena blanca bajo acantilados de 90 m o a Cayo Levantado.
La llegada de miles de europeos aportó a Las Terrenas un ambiente cosmopolita de cafés, bistrós y lounges frente al mar, manteniendo a la vez un patrimonio diverso: cocina con coco y tradiciones afrodescendientes.
El acceso es fácil: aeropuerto El Catey (AZS), cruceros en invierno, Puerto Bahía Marina y autopistas modernas desde Santo Domingo (Ruta 7) y el Boulevard Turístico del Atlántico.